Si hablamos de eclipse y de estudios el lector de estas palabras podría plantearse qué tiene que ver lo uno con lo otro, y ciertamente la relación entre ambos conceptos es nula, sin embargo sí podría establecerse un cierto paralelismo entre ellas.
Los medios de comunicación no han parado de dar noticias sobre el eclipse, el tiempo que hace que no ocurre en España, el acontecimiento que es hacerse de noche o casi y volver a iluminarse todo en su esplendor natural, etc… pero es precisamente este contraste del fenómeno en sí, de oscuridad y luz, lo que podemos utilizar como referente en el mundo del estudio.
Muchos estudiantes tienen etapas en sus estudios, momentos de luz dónde parece que ninguna materia se les resiste, que saben aprovechar el tiempo al máximo, que están como especialmente despiertos y todo se le queda rápido en la cabeza o lo comprenden con poco esfuerzo, pero también tienen etapas de oscuridad, donde sin un entendimiento claro de lo que le ocurre bajan su rendimiento diario, todo les cuesta más, se les hace un mundo, cualquier cuestión da como pereza, y en definitiva ese estudiante parece otro.
Este paralelismo entre eclipse y estudios debe llevarnos a la reflexión de que cualquier estudiante puede atravesar momentos o etapas de esplendor (luz) y de decaimiento académico (oscuridad), pero sobre todo debe llevarnos a un aprendizaje que es sinónimo de la propia vida, que todo son etapas o momentos.
Lo vivido con el eclipse nos conduce a nivel académico a la idea de que el próximo curso podemos vernos en el peligro de momentos de oscuridad, si esa oscuridad llega el estudiante debe enfocarlo desde la perepectiva de la creencia en sí mismo, sabedor de que como cualquier persona puede tener una mala racha académicamente hablando.
Si verdaderamente ello ocurre, y al estudiante le cuesta por sí mismo superar ese momento, no debe dejarse ir y esperar sin más a que se pase, es precisamente en esas circunstancias cuando debe acudir a psicólogos colegiados especializados en técnicas y estrategias de estudio, que a buen seguro le ayudarán a que esa estapa de «oscuridad» sea mucho más breve de lo que normalmente podría durarle.