Saber estudiar requiere de un cómputo de estrategias que conlleven en sí mismas el objetivo obvio de aprender o de aprobar una prueba, ya sea un examen de cualquier nivel escolar, unas convocatorias universitarias, o unas oposiciones.
Entre esas estrategias están controlar la desconcentración, saber trabajar los textos de estudio, o conocer métodos de memorización y de optimización de un examen. Sin embargo, hay una estrategia que debe marcar «el ritmo» de todo el proceso de estudio, una estrategia que se convierta en motivadora y guía en sí misma, nos referimos a la planificación.
Una mala planificación puede llevar al traste el esfuerzo realizado en el proceso de estudio; quizás el no saber guardarse tiempo para repasos que afiancen lo que se va aprendiendo, o no tener unos objetivos a corto o largo plazo pueden conllevar a un estudio completamente ineficaz.
Es fundamental pues en todo proceso de estudio contar con una adecuada planificación. Dicha planificación ha de estar construida en base fiel a cómo es el propio estudiante, de nada sirve una planificación muy bonita si es irreal para el tiempo que se dispone, o para la capacidad del propio estudiante. Es por ello que una buena planificación ha de ser verdaderamente viable y por supuesto nada irrealista.
Pero una planificación incluso estando bien elaborada debe también contar con un elemento esencial, que no quede nunca abandonada, una planificación abandonada es lo mismo que un estudio sin planificación, con el riesgo que ello conlleva. Así pues, una planificación debe ir reajustándose a las circunstancias tanto académicas que vayan surgiendo como personales del propio estudiante.
Por lo tanto, saber planificar es esencial en el proceso de estudio si se quieren hacer bien las cosas, es fundamental que todo estudiante conozca del dominio y control de estrategias de planificación, y si carece de las mismas es de suma importancia que adquiera siempre de la mano de psicólogos colegiados especializados en técnicas y estrategias de estudio los recursos necesarios para saber desarrollarlas de forma óptima. Conocer sus convocatorias de enseñanza de estrategias de estudio y apuntarse a las mismas puede ser una gran decisión de cara a saber verdaderamente planificar.