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La decisión de la carrera universitaria

La decisión de la carrera universitaria

“Voy a ser universitario” dicen estudiantes que tienen claro que desean seguir su vida académica en el mundo de la universidad. Sin embargo, esa convicción de ser universitario debe acompañarse de la claridad y certeza de lo que se desea estudiar, pues no es lo mismo ser universitario por serlo, que ser universitario estudiando lo que realmente se quiere.

Es importante no fallar en ello, porque con la decisión que se tome entrarán en juego todo un conjunto de variables que tendrán un peso fundamental en el desarrollo de los estudios.

Motivación; se iniciará el curso con ilusión, ganas, motivado… pero también habrá momentos complicados y ahí la motivación jugará un papel esencial. Si desafortunadamente la decisión no fue la acertada, la motivación decaerá considerablemente en esos momentos complicados del curso académico.

Asignaturas; el universitario se encontrará con algunas asignaturas que no es lo que se esperaba, sobre todo en los primeros años de carrera, pues al ser muchas de ellas genéricas pueden hacer que este caiga en una especie de apatía al no encontrarse con lo que realmente deseaba. En el caso de que la decisión esté bien tomada, esas asignaturas más genéricas se superarán perfectamente, pues el deseo de avanzar cursos y ver materias específicas podrá más que la generalidad de ciertas materias.

Concentración; jugará también un papel importante dado que cuando se estudia con una buena decisión tomada, la concentración se ve favorecida. Todo lo contrario que cuando se es universitario en la carrera equivocada, en este caso la concentración “paga” parte de esa mala decisión.

Expectativas futuras; cuando el universitario está en la carrera que desea va a por ella y por ende a por su futuro laboral, sea más o menos complejo, eso no importa, lo que verdaderamente importa es el deseo de ser “bueno” en lo suyo, en lo que se está preparando. Todo lo contrario a cuando no se decidió correctamente.

En definitiva, saber elegir es mucho, es saber dónde se mete uno académicamente hablando, es buscar ilusión, motivación, es facilitar concentración, es saber superar dificultades, pero sobre todo es sentirse bien con uno mismo y con su proyecto de vida. Los futuros universitarios no deben meditar bien su decisión.

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